Miguelito mío Benlloch del tiempo (texto)

Texto de la performance-lectura de José Luis Ortiz Nuevo en el marco de la exposición Ensayos sobre lo cutre. Lecturas del Archivo Miguel Benlloch, el 12 de noviembre de 2021 en el IVAM, Institut Valencià d’Art Modern. Publicado en el catálogo de la exposición


Miguelito mío Benlloch del tiempo mira por donde me han comunicao que debo de escribir por mor tuya alreor de dos mil y pico de palabras antes del 15 de julio venidero y considerando que el plazo para hacerlo es breve y que por ejemplo las usadas hasta este punto son 48 te darás cuén cómo tendré no más que emplearme a fondo para llegar en paz y en hora con los deberes hechos y así manque falta no haga te prometo que lo haré con sumo gusto porque acercarse a ti ha sido de continuo la mar de grato tú lo sabes lo mismo que cualquiera ya fuese piedra persona árbol animal jazmín o máquina que hubiera recibido siquiera en ráfaga fugaz la generosa  y siempre abierta bondad de tu sonrisa impecable el coqueto contoneo de tus pasos sutiles a compás de la suave voz tuya entre serena y juguetona igual que prudente y sabia manque fuese traviesa tremendamente divertía o muy formal formalísima pero nunca burocrática sí útil en el laboreo de un negocio preciso hecho  por vos Miguelito mío Benlloch del tiempo y por ello te pido atiendas un ratico a este viejo proletario de la memoria nuestra agradecío por tantas cosas tantos favores tantas complicidades tantos juegos y trabajos que vivimos juntas los dos aquellos los que fueron y  tuvimos celebramos festejamos o sufrimos por las calendas de sus días y sus noches en perpetuo estado de cariño mutuo sin roces sin reproches sin asomo de envidia o desconfianza de ninguna clase de ahí que esté por decir de parte tuya y de parte mía que  pocas criaturas como nosaltras han mantenido entre sí más cordialidad y menos conflictos desacuerdos desavenencias o erráticas discusiones turbias por autovías veredas  trochas y otros andurriales que transitamos a la vera uno del otro de modo que aquel tan espontáneo y delicioso beso en los labios que nos dimos justo el día antes de tú dirte selló con amante convicción nuestra alianza de manera inapelable tierna húmeda ejemplar y duradera pues en ese roce de gracias en trance de penosa despedía nos comunicamos y mus entregamos miles y más miles de horas con sus minutos y segundos compartíos por paisajes estancias viajes risas  duelos y consuelos semáforos avenidas callejas callejones callejuelas lindes  fuentes con sus aguas bendecías Miguelito mío Benlloch del tiempo no veas el tiempo que hoy según sus cábalas numéricas marca como 30 de junio del Veinte Veintiuno siendo las 12 y 38 minutos de la tarde a la mesma vez que el contador de palabras de la computadora registra con absoluta precisión y como tales cuatrocientas y pico o sea una insignificancia todavía y encima  habiéndome metío por ti en este berenjenal de escribirlo todo sin el auxilio de signos gramaticales lo que obliga a establecerse y me establezco en un discurso gráfico pero también sonoro afín de que su lectura se haga provechosa grata y transitable incluso amena con su debido compás y en el ritmo debido en pos de conseguir la complicidad de tantas y tantos que quieran acercarse a esta parcela de la memoria nuestra Miguelito mío Benlloch del tiempo fíjate los otros días hice una función del monólogo dichoso rigurosamente dichoso y super cachondo de nuestro señor Juan Martínez «Pericón de Cádiz» en cuyo ejercicio tú me acompañaste tantas veces ora siendo espectador amigo & entusiasta ora siendo manager o chofer de la furgoneta en que fuimos ende Sevilla a Oviedo y a Gijón acuérdate como yo de ti el domingo pasao en Benamargosa contando el cuento del maestro particular que tenía once hijos y el probe los tenía que alimentar mangándoles la merienda a los niños del colegio a quien el fantasioso Juan Martínez no le puso nombre pero yo sí y cuando lo pronunsio se me llena el alma de la boca oyéndome decir «Se llamaba Don Miguel Benlloch y era de Loja» y respiro satisfecho escuchando el silencioso vuelo de las ondas sonoras que a la nube llevan llevaron esa preciosa noche en Benamargosa cuando dije Benlloch y dije Loja no porque yo creyera o ironizase de ti asemejándote  al maestro mangón sino por el inmenso gusto que me dio y me da recordarte  Miguelito mío Benlloch del tiempo porque tú sin presumir ni ronear de nada eres troncal de tu pueblo granaíno como de la antigua capital del reyno nazarí territorios de cuna de infancia adolescencia y juventud tuyas descubriendo bellezas y miserias en el valle de las lágrimas perpetuas que recibimos en instrucción nefanda perversa dolosa y tan malina por lo que no tuvimos más remedio que optar elegimos la rebelión desarmada pero firme y acceder como cada cual pudo más que quiso acercarse a la orilla de la razón de la justicia de la paz de la libertad de la tolerancia de la fraternidad del juego y de la risa del sexo del amor del júbilo entreveraos con miedos renuncias cobardías pesadillas y atrevimientos por aquellas horas todavía opresivas siendo en el poder nuestro caudillo franco franco franco el general  bajito cuerpo y mala leche descomunal tanta que mientras vivió mantuvo un poderoso estamento represivo versus los rojos o séase nosotras estudiantes hijos del poder en sus estribos o en sus centros pues lo mismo te encontrabas en el barco al hijo de un teniente general que a la hija de un industrial vasco muchos o alguno de los cuales además de ser rojo peligroso añadía su íntima condición humana sin airear pero  tampoco  ocultar que era homosexual como te pasaba a ti maricón desviado invertido enfermo cáscara amarga sarasa mariquita bujarrón afeminado sodomita pierde aceite que sus decían por doquier con claro desprecio y ánimo de insulto pese a que tú y que tantos fueran y fuesen tal cual vos discreto austero y elegante ora en Loja ora en Granada ora en Serva la Bari pues bien pronto abandonaste las tinieblas del miedo y fuiste lo que eras de manera irreprochable graciosa natural sin atisbo de mala follá y con arte Miguelito mío Benlloch del tiempo tela de arte tal se manifestó gloriosamente aquel día señalao en los anales  dichosos de  la libertad y la liberación de los cuerpos gozosos cuando tú y una veintena de muchachos andaluces comunistas homosexuales en vanguardia poco después de que se cumplieran  las  previsiones sucesorias o sea que la palmara Franco  os solazasteis de lo lindo en aquel retablo de la  vetusta iglesia  granaína de San Ildelfonso por cuyos andamios interiores subíais y bajabais entre cánticos carcajadas y gritos  que eran redoblaos  cuando os asomabais a los balconcillos de los santos miguel y rafael y catalina y pablo y pedro  y josé y antón e inés y a  la vera suya erais primoroso coro rojo verde y mariconil  canturreando ostentóreamente al son de un desvencijado órgano diatribas contra las opresiones todas Miguelito mío Benlloch del tiempo tuyo que generosamente repartías a manos llenas entre familia amigos allegados vecinas y vecinos compañeras clientes mercaderes que en acercándose a la vera tuya teníamos la sensación de ser afortunados testigos presenciales de cómo entre nosaltres se encontraba en carne hueso cuerpo y fantasía una persona maravillosa que todo cuanto tenía lo daba sin ningún obtuso miramiento de egoísmo remoto pues quien sabe si por las cristalinas aguas de Loja o sus aires bonancibles esparcidos entre las altas sierras tú eres una criatura del todo y por todo excepcional provocador de felicidades ajenas allí donde fueres y estuvieres nunca quebrada pero sí dada a lo superlativo delicioso cuando nos juntábamos en La Gallarda por tu gracia y era el paraíso estar allí entre los árboles del campo la cal los geranios la parra vieja el jazmín la acequia fluyente el silencio vivo de la noche calma los pájaros las ramas y las risas qué sé yo las risas y los gozos que en su empedrao se daban antes durante y después de las comilonas que nos regalábamos y tanto celebrábamos siendo vos el anfitrión de la casa huerta y el presuroso cocinero y te acordabas quién sabe por qué expedito conducto de ancestros tuyos sembraos en la huerta valensiá y preparabas un arroz con verduras exquisito de esos que se dice pa chuparse los deos y dejar la paellera o como quiera que se llame limpia sin mácula de grasa o brizna vegetal y reluciente no por fregarla sino por rebañarla con pellizcos de pan blanco y brindar contigo siempre Miguelito mío Benlloch del tiempo por aquellos venturosos momentos y otros que también lo serían y lo fueron en distintos terrenos de afecto arrebujao con trabajo o viceversa vos me entendés porque ahora en 2007 sos Director de Producción de un concierto llamado Por los Siete Dolores o Ritual de Saetas y otras músicas de la Semana Santa en Andalucía que acontece en Archidona pueblo mío vecino del tuyo y del que has traído como embajada de arte una muestra ejemplar no uniformada en carácter pero sí auténtica de un colectivo lojeño de vera alcurnia semanasantera reconocidos como Los Incensarios que inciensan en las procesiones y a más son cantores danzantes del pueblo entrañables habilidosos comprometidos en rememorar a su manera la pasión del Nazareno y por ello observan antiguas reglas de cabildos múltiples según las cuales deben primero competir ganar en puja y después desempeñar su oficio de liturgia callejera con largueza suma para lo cual con atento esmero deben adiestrarse ejercitarse y confirmarse en homogéneo grupo de ocho hombres prestos a dedicar horas muchas aprendiendo ensayando conviviendo incluso en un hogar del pueblo convertido en casa de trabajo y de contento que lo cortés no quita lo exquisito de modo que alternando lo uno con lo otro y lo demás puédanse estudiar las tonadas de las coplas los giros y las genuflexiones a la mesma vez que cae en estómago fastuosa caldereta y vino y birra y juego y encuentro con las mujeres compañeras suyas incensarias cómplices y otrosí un buen amigo como tú que eras uno más entre ellos y yo lo vi  ende aquella tarde de viernes santo que me llevaste a Loja para que los conociera y cuando lo hice me quedé con la boca y el corazón abiertos a más no poder de entusiasmo agradecío y contento al saber por ti que tan cerca de mis campanilleros y mis santos archidoneses en la vecindad oriental había unas singularísimas corporaciones de cantadores de saetas primitivas  cuatro eran tres de negro y una de blanco compuestas por cofrades incensarios a una de las cuales tú convenciste para representar en espectáculo público de lo propio secuencias de sus habilidades y costumbres Miguelito mío Benlloch del tiempo lo que por mor tuya hicieron gustosamente dos veces con nosotros de por  medio una primera en Sevilla cuando la Bienal del dos mil cuatro que fue en el patio del Conservatorio Superior de Música Hispalense estando tú en travesía de un delicao momento de salud pero te atreviste y eras fuiste regidor y productor del evento que daba mucha impresión de pena verte actuar intervenir mandar y o sonreír con una voz que apenas te salía del cuerpo y una carita de canina que se te puso en rostro la mar de triste por esquelética y muy preocupadora pero verlahí que tres años después volvió a ser según antes te he dicho y fue tremendo alegrón el comprobar cómo se había recompuesto y mejorao tu cuerpo serrano de pies a cabeza y en el oficio que estabas desempeñando primorosamente sentíase pleno el vigor de tu energía organizando y dirigiendo aquel complejo divertimento hasta su final dichoso y después en el convite que se hizo a la antigua usanza  de  las cofradías rememorarlo con la Reyes que vino de Serva la Bari y los músicos los incensarios los campanilleros los horquilleros los costaleros los saeteros y las saeteras brindando por el éxito y la satisfacción de haberlo hecho como Dios manda según se solía apellidar ha lustros una obra bien hecha Miguelito mío Benlloch del tiempo qué tú quieres que yo  diga si fuimos amaestraos a jierro por esa maléfica instrucción que nos concebía pecadores insolentes en el valle de las lágrimas previo al purgatorio ande ardían vivas las ánimas benditas quién sabe si haciendo penosa antesala al paraíso o tal vez al averno horripilante siniestro y horroroso siglos y siglos la eternidad  de cabo a rabo sin  ver sin  poder ver al todopoderoso en su bondad infinita y es mester ver Miguelito mío recapacitando ahora en ello da miedo el comprobar cómo de malinos perturbadores han sido y siguen siendo  los rectores de los destinos humanos los  jefes los amos los  poderosos los  clérigos los ministros los  obispos los  generales los  comandantes  los capitanes los tenientes  los  presidentes los  secretarios  los predicadores los portavoces los ministros los directores generales de áreas o departamentos los delegados los subsecretarios los arzobispos los ricos  los  hacendados los terratenientes los  reyes los marqueses los duques  los condes y las condesas los banqueros los usureros que nos asedian  los días y  las horas Miguelito mío Benlloch del tiempo pero no quiero  concluir esta conversación nuestra con algo tan sucio y tan  perverso como lo que te acabo de referir  y mira tú por dónde las casualidades de la vida me van a dar argumento y palabras reparadoras de lo chungo siquiera en  el territorio de  los sueños pues resulta que  en uno de mis últimos recientes vi a Malos Pelos sí  nuestro querido Joaquín Vázquez volviendo  a su casa a las tantas de la noche o ya de día y claro de la manera que iba con una sacramenta fabulosa cuando entró a media luz en el hogar quedose ensimismado frente a un espejo que había comprao su marido en el Jueves ignorando qué aquello era y lo que era subyugado por la imagen  que el mercurio le mostraba y era naturalmente la de una persona ciertamente feliz despreocupada al ciento por ciento sonriente sin fisuras ante la cual se detuvo como atraído por imán mágico y se decía no ya en su interior mismo sino en voz alta cucha que hombre tan amable y tan simpático me recibe hoy sí Miguelito mío Benlloch del tiempo y viéndolo sin él reconocerse con su mejor cara de pillo inmaculado sus ojillos echando chispas de colores literalmente meao de su risa propia ipso facto contagiada al espectro decidió hablarle sin remilgos y le preguntó si acaso era un ángel caído que le había enviao el altísimo maligno para su solaz amanecida en recreo y fue entonces que estando nuestro queridísimo Joaquinito travieso en espera de respuesta fue que Manolo despierto por las voces que oía se levantó del lecho y con la prudencia que le caracteriza sin cólera pero sí con tremenda sorna le  espetó vero soplo de realidad diciéndole Cariño eres de lo que no hay eres la leche merengada y acaramelada capaz de ligar hasta contigo mismo con tal de proseguir la fiesta pedazo de canalla calla canalla y ven a la cama que llevo siete horas aguardando tus besos.

Tuyo: José Luis Ortiz Nuevo

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